Historias, pensamientos y recuerdos que deseo compartir con ustedes;Desde lo mas profundo de mi corazón, les ofresco una caricia con las letras de mi alma. KulaMars®

martes 25 de octubre de 2011

Arigatou min'na!! [gracias a todos]


Recuerdo el verde lima del gigante en el que hacíamos más que ejercicios, gimnasio lleno de recuerdos plasmados en mi mente, los ojos de cada una de las personas que compartieron esos años junto a mí.
Los pasillos fríos, aunque estuviera siendo calor, el kiosco, el patio, las pequeñas piletas para tomar agua y asearnos las manos. Las voces de los chicos de primaria y las maestras tratando de que prestaran atención.
Recuerdo las sonrisas de mis compañeros, el bigote blanquecino del director y profesor de física/química, la voz graciosa de Benítez, los anteojos del secretario Hernán, la vestimenta semi-formal del preceptor, que todos le decíamos solo pablo. Recuerdo el pelo siempre limpio y brillante de la preceptora Florencia, los chistes de Precedo, la correcta Any Leiva que no paró hasta que pude entender bien los mapas [ríe] los rulos de la profesora de historia que me hizo estudiar todo diciembre para no repetir el año… todavía recuerdo la crisis del año 20, la 2da guerra mundial, que a argentina se le llamo el crisol de razas…
También recuerdo la insistencia del profesor Sarratea, quien fue más que un profesor para alguno de nosotros.
Y también, recuerdo a esa nena asustada, trayendo consigo la muerte de un ser querido y el acoso escolar que sufrió mucho tiempo, parada sobre el verde lima, color que tenía el gimnasio en ese entonces, mirando ese suelo frio e insípido, sintiéndose distante, nula, casi trasparente, con las manos heladas casi al punto de sufrir un desmayo, una nena de 15 años [en ese entonces, se podía decir NENA a los 15 años] que pedía a gritos silenciosos la rescataran, y también, recuerdo la cálida mano de mi primera mejor amiga Graciela.
Claramente sentí como una luz que descendía en el oscuro aljibe donde me encontraba. Con cada sonrisa, cada palabra amable, cada abraso, cada risa, cada vez que se sentaban a mi lado sin obligación, eran para mí una mano mas para salir de ese lugar donde estaba.
Por eso amo tanto a mi escuela, la ciento mía todavía, porque en ella encontré las personas más maravillosas del mundo, las personas que sin saberlo me rescataron, esas personas que me hicieron sentir que podía seguir estando en el mundo.
Esos compañeros que sin imaginarlo sanaron una herida infectada por recuerdos y momentos dolorosos, esos profesores que lucharon por nosotros.
Por eso siempre digo y lo repito, que esos tres años, fueron mis tres años de vida escolar que no quiero olvidar nunca.
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1 Opiniones.:

  1. Karina Nanette:
    Mi querida amiga, leer esto en algunas lineas me llevo a viajar y recorrer los pasillos del lugar donde tuve mis estudios medios, sin duda en el segundo año muy lindos recuerdos y buenos amigos,podria decir que fue el mejor año de mis estudios, en el tercer y cuarto año de estudio, una gran soledad y vacio de soportar lo que ahora todos conocen como bullying, por ser para muchos "diferente".
    Como siempre tus escritos no solo invitan a soñar, sino tambien a volverte a situaciones y momentos de la vida que están ahí y te marcan ya sea negativa o positivamente.

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